Crea desde tu fuente interior, tal
como mana esa agua auténtica, sin ediciones.
Hace mucho tiempo escuché esta frase:
"Lo que
no nace de un corazón nunca llegará a otro".
Así sucede con lo genuino:
impacta y crea carambolas inesperadas que no están bajo tu control, porque
tienen vida propia y, como tal, siguen su propio camino. Inician un peregrinaje
sobre el cual no tienes noticias, porque lo importante es esa esencia que
entregaste en un momento dado.
La flor del campo no se pregunta si debe exhalar
su perfume o no; simplemente es ella misma en su pleno potencial. No compite
con otras de su misma especie ni con las distintas a ella. Todas lucen en
armonía.
"Es momento de irradiar, sin miedo, el ser
que en verdad eres".
(Cita de mi libro: "Señales de Tráfico para
el Alma")
* * *
(Maiga Gómez, 19-04-26)
